dijous, 27 d’octubre de 2016

¿Y si se cae el avión?

Dulce

Personalmente soy una persona a la que le gustan las alturas. Me gusta ver lo pequeño e insignificante que es todo a ciertos metros de distancia sobre el suelo. Cómo las vistas que tenemos cuando miramos por la ventanilla de un avión mientras está volando para llevarte a tu próximo destino o simplemente cuando estamos haciendo una excursión por la montaña subiendo a la cima de ésta. Y es que creo que desde las alturas podemos pensar las cosas con verdadera claridad. Los problemas que tenemos van disminuyendo a medida que vamos subiendo más alto, hasta llegar a un punto que, le encontramos la solución correcta. Descubrimos la importancia de los actos y personas que realmente la tienen, y no a tonterías del momento. Y nos damos cuenta de lo fácil que es ver nuestra ciudad desde las alturas, y lo difícil que es la convivencia en ella.