dissabte, 31 d’octubre de 2015

¿Acabar o empezar?

Nuestro corazón es un poco como el sol, tiene momentos de decadencia y otros en los que bombea más felicidad que nunca, como el sol con sus amaneceres y sus ocasos. Tenemos la ridícula costumbre a dejar que cobre más importancia la decadencia, negándonos a ver que después de ese atardecer amargo, volverá ese brillo imperturbable. No acabo de comprenderlo, tiendo a pensar que es miedo, que necio este, negándonos el bienestar al impedirnos ver que la felicidad está en esa claridad. Cuando dejemos que el brillo del amanecer se clave en nuestras retinas, desaparecerá la decadencia. Miqui