dijous, 1 de novembre de 2012

65. - ¡Él me obligó!

Abismo

1 comentari:

IES LLOMPART ha dit...

El hombre tiene por costumbre corromper la sociedad. Y la sociedad, dolida, corrompe al hombre. Una vorágine que no conoce la piedad. Quizás tú no tengas la culpa, pero la tienes. Lo que decimos depende de lo que otros han dicho; lo que otros dirán depende de lo que nosotros hemos dicho. No preguntes por quién doblan las campanas -dice el poeta-; lo hacen por ti. El mar está constituido por gotas individuales de agua. Cada una tiene parte en la humedad de la masa acuosa. Cada cual quiere el bien para sí mismo; preferimos compartir la maldad. La sociedad nos da lo que le dimos. Y de nuestra respuesta depende lo que recibirán las generaciones venideras. Pero como no nos afecta; comamos y bebamos, ellos ya se arreglarán. La estupidez se transmite genéticamente; la pereza también. Cambiar cuesta. Y así, el ciclo continuará por los siglos de los siglos; y sus semejantes gritaron “amén”.