dissabte, 31 d’octubre de 2015

¿Destino o pura casualidad?

“La vida es como una caja de bombones, nunca sabes cuál te va a tocar” dijo Forrest Gump, y es que diariamente nos encontramos con obstáculos, alegrías y personas por sorpresa. Un carrusel que no se detiene para nadie. La gente nos deja su huella en nuestro corazón, para creación o para ruina. Nunca se sabe las vueltas que puede dar la vida. Quizás cuando seas mayor te encuentres con el amor de tu adolescencia, aquel que te hizo llorar y te dio tu primer beso. O ese libro que te llamó la atención y te hizo plantear tu deseo de ser escritor… Quizás gracias a eso publiques el tuyo. Esas canciones escritas en tu móvil pueden llegar algún día a la radio pero ¿y si no? Todo pasa por algo, aprendes, creces, te conoces. Y si te sientes perdido ahora no te preocupes, que cada pieza del puzzle tiene su función y lugar. Llora, ríe y juega mientras las rosas no se marchiten. Que si es de día, saltaremos por el campo y, si es de noche, bailaremos bajo la luz de las farolas. La calle está llena de historias que pasan minuto a minuto. Finales y comienzos pero, ¿elegimos nosotros la última parada del tren o ya está escrita? Sea cual sea la respuesta, todas esas acciones van encadenadas y debemos disfrutar del viaje, sin miedo alguno. Casiopea